Estimados docentes; les saludo afectuosamente y comparto en este foro los siguientes comentarios:
Nací en el distrito Federal, pero mis raíces son Oaxaqueñas; mis padres son campesinos y por situaciones adversas a sus vidas en ese entonces emigraron a la ciudad de México en busca de un futuro mejor; comento esto porque pienso que el origen de los hombres mueve muchas cosas en la vida que se proyectan a otras generaciones, la mayor parte de mi vida de estudiante trabaje al lado de mi padre como jardinero en casas particulares y mi madre a servido a familias particulares como trabajadora domestica; ante ello la vida me parecía adversa, por lo que emprendí la firme idea de que podríamos cambiar tantas cosas que me parecían mal y muchas veces me cuestione ¿Cuál era la forma de hacerlo?.
Regrese a mis orígenes a la ciudad de Oaxaca; y estudie la carrera de Químico Agrónomo en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO); en este trayecto sentía que había muchas cosas que cambiar luchando desde diferentes perspectivas, más movido por mi ímpetu o pasión influenciada, pero no era el camino. Muchas de las cosas que hacía para sobrevivir, no me dejaban satisfecho hasta que hace aproximadamente 10 años, surgió la oportunidad de ser “maestro” misión que tomé por una necesidad básica de sobrevivir, mientras encontraba algo mejor; al paso de los años encontré en los estudiantes respuestas que me había planteado hace ya tiempo; el contexto del Instituto donde laboro tiene una característica, se trabaja en zonas de alta y muy alta marginación de Oaxaca; pude percibir que a pesar de la lacerante pobreza de mis estudiantes poseían un gran talento que alguien tenia que guiar; aunque tardé tiempo en aceptar que podría ser yo, estaba tomado aquello como algo muy personal estaba identificándome con un pasado que no viví, pero que me recordaba mi origen.
He recibido algunos reconocimientos por parte de el Instituto (IEBO) pero nada igual a la satisfacción que me proyectan mis estudiantes al alcanzar sus logros y dar pasos que no se cuan firmes hubieran sido sin la oportunidad de incidir positivamente en sus vidas, por ello pienso que la docencia en mi vida me ha fortalecido como padre, como ser humano porque la docencia es un servicio social necesario y en el nivel medio superior donde los chico tienen los mayores conflictos de identidad, las mayores ilusiones, pero también las más grandes decepciones es necesaria la intervención de especialistas de conocedores, de la experiencia de otros para orientarlos y dirigirlos hacia mejores horizontes.
Definitivamente hay grandes retos no somos la entidad más avanzada en este nivel ni en otros, siento por ello insatisfacción, porque las instituciones no nos vinculamos; el trabajo colaborativo entre docentes no se consolida y la docencia hasta hoy se ha ejercido de manera empírica y aislada asumiendo quiénes la ejercen en su mayoría una actitud irresponsable.
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